MICRORRELATOS 2019

PRIMER PREMIO – 2019

EN UNA NOCHE ESTRELLADA. (PAQUITA CAMÍN)
Asomada en mi ventana, de fondo se escuchaban sonidos de tambores y carraclas. Levanté mis ojos al cielo, vi cinco estrellas que brillaban, parecían abrazadas, eran: Dublín, Liubliana, Helsinki, Praga y Huesca. Sentado en la luna se encontraba San Lorenzo, que con cariño les explicaba cómo se celebra la Semana Santa. ¡Qué atentas estaban!… Como iluminaban el cielo y el camino a la procesión, que en Huesca se celebraba.

SEGUNDO PREMIO – 2019

AÑORANDO EL SOL – GEMMA LAFARGA
No me lo podía creer, por fin habíamos llegado: Praga, tantos años soñando con este momento. Dos lágrimas cayeron por mis mejillas. Cogí aire, respiré hondo. Recorrí sus calles. Era más bonita de lo que yo había imaginado.
“Ding dong”, llamaron a la puerta. Me desperté, todo había sido un sueño. Yo seguía en Dublín, paseando entre la niebla, que me atrapaba y no me dejaba escapar.

FINALISTAS – 2019

SAUNA FINLANDESA – ANDRÉS REDONDO
Es noche cerrada en Praga, el aire frío golpea la cara de Annika mientras cruza por el “Puente de Carlos”, al otro lado le espera su incansable compañero con quien ya ha recorrido media Europa.
Cuando le asignaron la misión, desde Helsinki, para localizar a la mejor “Sauna Finlandesa” fuera de Finlandia nunca imagino que tendría que hacerlo en compañía de Héctor, el becario claustrofóbico.

DESDE LA FANTASÍA A LA REALIDAD – CONCHA CUELLO
Un ciervo miraba el acantilado, al fondo el Dublín de sus amores; lejos de allí un oso se reflejaba en los lagos de Helsinki que antaño fueron su deleite y más lejos todavía un león observaba desde el parque su querida Praga, ciudades que fueron sus moradas, ahora presos por unos barrotes.
Aparece un dragón desde las cuevas de Ljubliana, con su bola de fuego abre los candados……LIBERTAD.

MIS VACACIONES SOÑADAS – JOSÉ ANTONIO TENA                                                            Yo y la prisa, gran sinónimo de este día. Dispuesto a emprender un viaje desde mi casa a Dublin y de ahí a Praga, dos de las grandes ciudades con las que siempre he soñado. Con el tiempo justo corría para poder realizar estas vacaciones.
Tanto correr tropezaba y me caía,abría los ojos y en verdad aún yacía en mi cuarto,que era donde siempre soñaba y nunca llegaban esas vacaciones.

ELLA – JOHAN HELENA                                                                                                                                      Su presencia era como un invierno en Praga, pero por dentro cálida como un verano en Liubliana. Sus caricias frescas como un otoño en Dublín y su mirada fría como primavera en Helsinki.

LAMENTOS EN MOHER – MARTA TORNIL
Acantilados de Moher, escarpadas cordilleras dominan tu horizonte. Héroe y Bruja enamorada, aún cuando tenía prohibido el amor en todas sus formas, quiso besarlo.
Héroe partió como un huracán, ella, poseída, fue tras él. Héroe saltaba los peñones como si fuesen escalones, Bruja no fue tan ágil y se estrelló contra las rocas.
El mar en calma como un mapamundi, muñeca vencida estrellada, con su cabeza abandonada.

LA LIBERTAD DE UN SUEÑO – SANDRA TOTÍN
Dos hombres y una ilusión, prisioneros de una cárcel en Celica de Ljubliana, sueñan con subir y tres veces tocar la campana de la isla de Bled. Ya está dicho… ser libre es cuestión de creer, proyectar. Y libre serás.
Dos hombres lo dicen: imaginad, no hay prisión para soñar.

NOCHES ESLOVENAS, SUEÑOS YUGOSLAVOS – JOSÉ RAMÓN CORPAS
Todo empezó en Belgrado, la ciudad blanca, monumental y estremecedora, con su aroma de madre Yugoslavia. Mi viaje continuó en Zagreb, irresistible y arrebatadora, su azul intenso vive en mi memoria.
Esta aventura prosiguió en la apoteosis cultural y melancólica de Sarajevo, con sus tonos naranjas que siguen acariciando mis sentidos.
El final del camino fue eternamente verde, de la luz mágica de Ljubliana, noches doradas, sueños imposibles, sueños yugoslavos…

440 MILLAS – DIMITRIS ALEXANDRIS
707 kilómetros eran significantes para San Vito y San Nicolás, pero sentían esa energía de familiaridad, energía similar a la del sol cuando resplandece a la luna con sus iluminados rayos, dándole calor y color al mismo tiempo, o la energía de Praga y Ljubliana cuando se tiñen de blanco o cuando decidieron tener en la misma época a sus hijos.

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